La mordaza de la innovación

Fernando J. Pereda Garcimartín

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La mordaza de la innovación

La mordaza de la innovación

Libertad, cuánto juego da esta palabra. Realmente la mayor parte de aquellos que lean esto pensarán en la libertad física. Libertad física no es otra que aquella que se trata en el "Diario de Anna Frank". Aquí trataré una libertad menos conocida, pero no por ello menos importante. Se trata de libertad intelectual, libertad de descubrimientos, inventos, información, y en definitiva aquellas cosas que ayudan a cualquier tipo de investigación y desarrollo. Actualmente esta libertad es (casi) nula. Por un lado tenemos los derechos de autor, algo que en principio sirve para "proteger" a los autores y a sus obras y que en la práctica lo único que hace es ayudar a un colectivo de personas (directivos de la Sociedad General de Autores y Editores, SGAE) a que se enriquezcan. No solo los derechos de autor y el Copyright son cosas que limitan nuestra libertad, las patentes aplicadas a algunos campos son un veneno que mata cualquier tipo de desarrollo o investigación seria.

Imaginemos por un momento que en la poca de Galileo Galilei existieran las patentes. Como todos sabemos Galileo no inventó el telescopio, sino que simplemente lo copió y quizá lo mejoró. De existir patentes en esa época, Galileo habría sido perseguido, no por ir en contra de lo que decía la Iglesia, si no que habría sido encarcelado por utilizar un invento que no era suyo. En caso de que esto hubiera sido así, hoy probablemente seguiríamos pensando que la Tierra está quieta. Podemos pensar también en lo siguiente, si Einstein hubiera tenido que descubrir por si mismo todo en lo que se basó, muy probablemente no hubiera desarrollado nunca su Teoría de la Relatividad. Un caso de actualizad podría pensarse con el uso de los medicamentos. Hoy en día el SIDA ataca, mayoritariamente, a los países que menos recursos tienen para comprar los medicamentos necesarios para combatirlo, en caso de que se liberalizara su uso probablemente sería más fácil para estos países adquirir dicha medicación. Pensemos en la combinación Patarroyo-malaria...

Volviendo al tema de los derechos de autor y el Copyright, aquí es donde puede haber alguna que otra discrepancia. Personalmente pienso que sería perfecto que una persona pudiera coger una obra ya escrita y cambiarle el final, o añadirle algún personaje, o escribir una segunda parte, o simplemente coger la idea para escribir la suya; pero claro, esto no es posible. Si a alguien se le ocurre hacer esto, y vender su versión de la historia, estará cometiendo un delito,¿ y esto por qué ? Porque si alguien quiere hacerlo, tiene que pagar una suculenta suma de dinero. Este dinero no irá todo para el autor original (como sería normal) sino que esta sociedad, la SGAE, se lleva un tanto por ciento bastante alto para lo que realmente hace. Pensemos por un momento en esa situación, cojo "La Tía Tula" y escribo una continuación, pueden pasar varias cosas:

  • Que esta continuación sea buena, alcance cierto prestigio y yo gane un dinero. Los lectores salen beneficiados, dado que tienen una nueva parte de "La Tía Tula" (esta vez escrita por mí) que les gusta (si no, esta parte, nunca se hubiera hecho tan popular).

  • Que mi nueva versión sea muy mala, no guste a nadie (o a casi nadie). En este caso nadie sale beneficiado, pero tampoco perjudicado.

  • Que alguien más se anime a modificar mi versión cambiándole ciertas partes de los capítulos. Él se va a beneficiar dado que su versión gustará a algunas personas más que la mía, pero la mía seguirá gustando, con lo que yo seguiré ganando dinero con ella.

Esto suena, cuanto menos, innovador. Pensemos por un momento qué es mejor, que se enriquezcan los directivos de la SGAE o que salgamos beneficiados los lectores y que cualquiera de nosotros pueda ser un nuevo escritor en potencia. A mi me gusta más la segunda opción.

Otra de las cosas que está pasando con la SGAE es que nos cobran por cada cosa que intentamos hacer. Por ejemplo, muchos compramos CDs vírgenes, pero probablemente muy pocos de los que los compran sabrán que parte de lo que pagamos por ese CD, va a parar directamente a la SGAE. Su argumento es que todos los CDs son para copiar música que está protegida por sus (fabulosos) derechos de autor. Esto no es más que una vaga mentira, en un CD yo personalmente suelo copiar software libre (programas libremente distribuibles como pueda serlo Linux), mis fotos una vez las he escaneado, documentos, libros y programas que yo mismo he desarrollado; y realmente me molesta mucho que cobren por derechos de autor que no existen (como por ejemplo en cualquiera de mis desarrollos). Espero que llegados a este punto cualquiera que haya leído esto haya captado las ideas que he intentado transmitir.

Para acabar este artculo voy a contar la relación entre todo esto y el sector que está cambiando el mundo, la informática. Mucha gente (y no les culpo por ello) cree que solo existe Microsoft Windows como sistema operativo. Esto es porque nos viene impuesto. Windows es el claro ejemplo de falta de libertad. Si compro una licencia de Microsoft Windows XP (por poner un ejemplo), sólo puedo usarla en mi ordenador, y sólo la puedo instalar una vez. Esto es una falta de libertad más que notable, casi inadmisible. Por otro lado puedo comprar una caja de Debian GNU/Linux que me costará alrededor de una cuarta parte de lo que me costó la licencia de Windows XP. Esta caja tiene 8 CDs (Windows XP es un solo CD); estos 8 CDs pueden ser instalados en cuantos ordenadores quiera. Puedo copiarlos, distribuirlos, modificarlos, venderlos y nunca estaré cometiendo un delito. El simple hecho de que dos personas distintas utilizaran la misma licencia de Windows 98 era cometer un delito.

Espero que con esto haya despertado la curiosidad que un día despertó en mí y me ha llevado a dedicar mucho tiempo a proyectos completamente altruistas que defienden la libertad intelectual por encima de todo y que permiten, entre otras cosas, que en Extremadura pueda haber un ordenador para cada dos alumnos. En lugar de gastarse el dinero en licencias de Microsoft, han desarrollado una nueva versión de Linux adaptada a sus necesidades, y el resto del dinero lo han invertido en ordenadores en busca de informatizar una comunidad autónoma que perdió muchas revoluciones, pero que como dijo el vicepresidente de la Junta de Extremadura en la última asamblea de socios de Hispalinux: "No vamos a perder esta revolución".

Sólo me queda recomendaros una dirección de internet: HispaLinux. Una asociación de casi 5000 socios que nos dedicamos a tareas muy diversas. No hay que ser programador o conocer mucho de informática para ayudar; simplemente hay que estar convencido de lo que defendemos. Asociarse es gratuito, pero cuantos más seamos, más caso nos hace el gobierno. Y si se quiere ayudar, no hay que ser programador, dado que ya hay muchos programadores, yo por ejemplo me dedico a traducir libros, escribir documentos y artculos... Todo el que quiera puede ayudar, y si estás convencido de esto, ¿ a qué esperas para asociarte ?

"Resulta evidente que estas ideas no pueden ser, en absoluto, objeto de patente, pero aunque lo fueran, no debe estar en el ánimo de nadie beneficiarse económicamente de algo que debe beneficiar a todos" - Alberto Vázquez Figueroa